Uheiji Nagano fue discípulo de Kingo Tatsuno y, durante casi toda su carrera, el arquitecto de cabecera de un banco. Entró como ingeniero en el Banco de Japón en 1897 y proyectó o dirigió sus sucursales de Osaka, Kioto y Otaru; tras quince años de estudio propio volvió en 1927 para hacerse cargo de la ampliación de la sede central, terminada el año siguiente a su muerte. Su lenguaje era el clasicismo con que el Estado Meiji quería parecer solvente: órdenes de fábrica, basamentos almohadillados, simetría severa. Obtuvo el galardón principal en el concurso para la Oficina del Gobernador General de Taiwán, que suele contarse como el primer certamen público de arquitectura de Japón, aunque el edificio construido se revisó a fondo en Tokio. En 1917 fue elegido primer presidente del Instituto de Arquitectos de Japón e impulsó una ley que diera estatuto profesional al oficio.