Morgan se licenció en ingeniería civil en Berkeley y fue la primera mujer admitida en la sección de arquitectura de la École des Beaux-Arts de París y la primera en salir de ella con certificado, en 1902. Dos años más tarde era la primera mujer con licencia para ejercer en California. Su formación de ingeniera decidió su material: construyó en hormigón armado cuando casi nadie lo hacía, y en 1906, cuando la fábrica sin armar de sus contemporáneos cayó, los suyos siguieron en pie. En unos cuarenta y cinco años firmó cerca de setecientas obras: sedes de la YWCA, clubes de mujeres, iglesias, escuelas, viviendas y la larga campaña de San Simeón para Hearst. No tuvo gabinete de prensa, no dio entrevistas y destruyó sus dibujos al retirarse. El AIA le dio su Medalla de Oro en 2014, primera mujer en recibirla, cincuenta y siete años después de morir.