Juan M. Arellano se formó primero como pintor con Lorenzo Guerrero y Fabián de la Rosa, y viajó después a Estados Unidos como uno de los primeros pensionados filipinos en arquitectura, estudiando en la Pennsylvania Academy of the Fine Arts y en Drexel y trabajando para George B. Post & Sons en Nueva York. De vuelta en Manila fue arquitecto supervisor de la Oficina de Obras Públicas y firmó las piezas Beaux-Arts de la capital colonial norteamericana: el Edificio Legislativo, la Oficina Central de Correos, el complejo deportivo Rizal Memorial. Enviado de nuevo a Estados Unidos en 1927 para formarse con el especialista en teatros Thomas W. Lamb, regresó convertido en otro proyectista: el Teatro Metropolitano de 1931 anunció el art déco en Filipinas con vegetación tropical fundida en hormigón y vidriera.