Gerard Moerdijk nació en 1890 en una granja cerca de Nylstroom, en el Transvaal, hijo de inmigrantes neerlandeses, y de niño estuvo internado en un campo de concentración británico durante la guerra anglo-bóer. Se formó en la Architectural Association de Londres y siguió estudiando en Francia e Italia, y fue el primer sudafricano admitido como asociado del Royal Institute of British Architects. Su obra fue sobre todo eclesiástica —más de ochenta iglesias para la Iglesia Reformada Neerlandesa en el sur de África— junto con encargos cívicos como la estación de Johannesburgo, el Banco de Reserva de Bloemfontein y la biblioteca Merensky de la Universidad de Pretoria. Su obra mayor, el Monumento a los Voortrekkers a las afueras de Pretoria, lo ocupó más de una década y se convirtió, al inaugurarse en 1949, en el santuario central de la memoria nacionalista afrikáner. Murió en Nylstroom en 1958.