Saarinen nació cerca de Helsinki, llegó a Michigan a los trece años cuando su padre Eliel se hizo cargo de Cranbrook y estudió escultura en París antes que arquitectura en Yale. Trabajó en el estudio paterno hasta la muerte de Eliel en 1950; ya había ganado el concurso del arco de San Luis con una catenaria. Lo que vino después fue deliberadamente inconsistente: rechazó un estilo propio y dio a cada encargo la forma que su problema parecía exigir. El Centro Técnico de General Motors es un campus de acero y vidrio industrial; la capilla del MIT, un cilindro ciego de ladrillo; la TWA y Dulles, láminas delgadas de hormigón; la CBS, una torre de granito. La crítica de la época leyó esa variedad como oportunismo; hoy se lee como negativa a que la firma sustituya al argumento. Murió a los cincuenta y uno; su estudio terminó nueve obras después.