Nacida en Galați, Rumania, Débora Iaroslavschi siguió a su padre a la Argentina en 1936 y fue una de las poquísimas mujeres de la escuela de arquitectura de la Universidad de Buenos Aires, donde se graduó en 1953; más tarde sería de las primeras argentinas en obtener el título de planificadora urbana y regional. Sus primeras casas —Don Torcuato en 1949, Furmann en 1951, Rothschild en 1954, Pogré en 1956— resolvieron la lección moderna de las plantas fluidas, las azoteas verdes, los ventanales corridos y el hormigón armado. Desde 1958 construyó casi sin pausa en la costa atlántica con el empresario Domingo Fiorentini: el primer edificio en altura de Miramar y luego los bloques Eiffel, Alsancor y Alsina de Mar del Plata y el Mirador Cabo Corrientes. Al final de su vida se volcó a la accesibilidad y al hábitat gerontológico.