Zumthor es hijo de un ebanista y se formó como carpintero de muebles en el taller paterno de Oberwil antes de estudiar interiorismo en Basilea y arquitectura en el Pratt Institute de Nueva York. Después pasó diez años como técnico de patrimonio del cantón de los Grisones, trabajando sobre fábricas históricas en los valles laterales alpinos: un aprendizaje insólito que le dejó una atención de constructor al modo en que se resuelve un encuentro y a cómo envejece una superficie. Abrió su despacho en Haldenstein en 1979 y lo ha mantenido pequeño a propósito, rechazando más encargos de los que acepta. Las obras son pocas y lentas: la capilla de Sumvitg, las termas de Vals, la Kunsthaus de Bregenz, el Kolumba de Colonia. Recibió el Pritzker en 2009 y la Royal Gold Medal en 2013.