Nacido en Zaragoza, Salvador de Villa dedicó su vida profesional a las casas de moneda del imperio español en América, alternando entre México y Lima antes de que la corona lo enviara a Potosí. Las autoridades locales, encabezadas por el gobernador Ventura Santelices y Venero, sostenían que bastaba con ampliar la ceca toledana del siglo XVI; el rey se impuso y Villa llegó para levantar una nueva desde los cimientos. La obra corrió de 1759 a 1773 sobre una manzana de 7.570 metros cuadrados y dio unos 15.000 metros cuadrados en torno a cinco patios y cerca de doscientos ambientes, en piedra labrada, piedra bolona y ladrillo fino. Villa murió en Potosí el 21 de enero de 1764, a los cuatro años de faena; le sucedió su discípulo Luis Cabello, que en 1765 traspasó la obra a Jaime San Just. La ceca acabada costó 1.148.452 pesos.