Juan Macías fue el fraile agustino que trazó la iglesia de piedra de San Agustín dentro de las murallas de Manila, comenzada en 1586 después de que dos templos anteriores de madera y nipa ardieran en el mismo solar. Su encargo era estructural antes que ornamental: levantar algo capaz de sobrevivir a los terremotos y tifones que ya habían arruinado casi todo lo construido por los españoles en Luzón. Dispuso muros gruesos de piedra de adobe, contrafuertes macizos y una bóveda de cañón sobre arcos fajones, y el edificio ha resistido desde entonces todos los grandes seísmos de Manila, entre ellos los de 1645, 1863 y 1880. Macías murió antes de que la obra se diera por concluida en 1607; los agustinos lo reconocieron después formalmente como constructor del edificio.