Nacido en Stralsund, en la Pomerania sueca, Nicodemus Tessin el Viejo llegó a Estocolmo siendo joven y trabajó junto a Simon de la Vallée antes de recorrer Alemania, Italia, Francia y los Países Bajos para estudiar de primera mano el nuevo Barroco. Regresó a un país ensanchado y enriquecido por la Paz de Westfalia y se convirtió en el arquitecto de su propia imagen: los castillos de Skokloster y Borgholm, los palacios Bonde y Wrangel en Estocolmo, la catedral de Kalmar y, para la reina viuda Hedvig Eleonora, el palacio de Drottningholm, iniciado en 1662 e inscrito como Patrimonio Mundial en 1991. Su lenguaje es italiano y francés, pero su temple es sueco: fachadas largas y de ritmo uniforme, almohadillado contenido, orden gigante empleado con parquedad. Fundó una dinastía: a su muerte, en 1681, su hijo Nicodemus Tessin el Joven heredó el taller y los encargos inacabados.