Jørn Utzon estudió en la Real Academia Danesa con Kay Fisker y Steen Eiler Rasmussen, trabajó para Gunnar Asplund en Estocolmo, visitó a Alvar Aalto en 1946 y después viajó —Marruecos, México, Estados Unidos, más tarde China y Nepal— recogiendo las plataformas, los patios y las cubiertas de teja que reaparecen en toda su obra. Llamó a su método arquitectura aditiva: piezas normalizadas multiplicadas como los elementos de una lengua, no compuestas de una sola vez. Las casas patio de Kingo en Helsingør, la iglesia de Bagsværd, la Asamblea Nacional de Kuwait y Can Lis en Mallorca lo demuestran. La Ópera de Sídney, ganada en concurso en 1957, lo hizo famoso y luego lo quebró: dimitió en 1966 y jamás regresó a Australia. El Premio Pritzker llegó en 2003, cinco años antes de su muerte.