Wivi Lönn necesitó un permiso especial para entrar en la escuela industrial de Tampere como única mujer de su clase, y otro para cursar arquitectura en el Politécnico de Helsinki, donde se tituló en 1896. Fue la cuarta arquitecta de Finlandia y la primera en abrir estudio propio: la primera del país que ejerció por su cuenta y no dentro del despacho de otro. Ganó concursos abiertos una y otra vez: el parque central de bomberos de Tampere, escuelas de niñas en Tampere y Jyväskylä y, junto a Armas Lindgren, el Teatro Estonia de Tallin y la Casa Nueva del Estudiante en Helsinki. Los edificios escolares fueron su especialidad, y en ellos su instinto era antiinstitucional: luz natural, calidez, estancias a escala de los niños. En 1956 fue la primera mujer nombrada Profesora honoraria por la Asociación Finlandesa de Arquitectos.