
Brujas es una ciudad medieval que lleva un siglo siendo prudente, y el auditorio que Robbrecht en Daem levantó en 't Zand para el año de la Capitalidad Cultural no lo es. Es una masa única y densa casi sin ventanas, exenta en la plaza, con una alta linterna de vidrio independiente al lado, y toda su superficie va cubierta de pequeñas tejas de terracota roja de Saint-Omer: el color de los tejados de la ciudad, aplicado a un muro, a escala equivocada y por tanto visiblemente ajeno. Dentro continúa la sobriedad: superficies desnudas, paleta corta, una acústica cuidadosamente calculada y no decorada. El edificio divide a la ciudad, que era de lo que se trataba; Paul Robbrecht e Hilde Daem lo pusieron contra la silueta urbana y no dentro de ella. Es el enunciado público más claro de la Nieuwe Eenvoud flamenca, y a la torre se sube por la vista.
Wikidata Q1867854 · Commons: File:Brugge Concertgebouw R02.jpg · Foto: Marc Ryckaert · Licencia: CC BY-SA 4.0