
Willis, Faber & Dumas quería sacar a su plantilla de Londres y luego retenerla, así que el encargo incluía una piscina en planta baja, un gimnasio y una cubierta ajardinada con restaurante. Foster Associates tomó un solar encajonado entre cruces de calles y sencillamente lo colmató: la planta es una curva libre que sigue la línea de las aceras, sin una sola esquina. El muro es el argumento. Los paneles de vidrio solar oscuro cuelgan del borde de cubierta, atornillados por las esquinas y sellados con silicona, de manera que desde fuera no hay montantes: de día, un espejo negro de la ciudad; de noche, una sección transparente de tres plantas diáfanas enlazadas por escaleras mecánicas. Detrás, unos gruesos forjados reticulares vuelan desde una retícula de pilares a catorce metros y dejan libre todo el perímetro. Inaugurado en junio de 1975, fue protegido en grado I en 1991, cuando era uno de los dos únicos edificios protegidos de Gran Bretaña con menos de treinta años.

Wikidata Q1134093 · Commons: Willis Building Ipswich.jpg · Foto: Sumit Surai · Licencia: CC BY-SA 4.0