
Todo en el Taj Mahal es un razonamiento sobre la simetría, y lo único que la rompe es precisamente su clave. La tumba no ocupa el centro del jardín sino su extremo, de modo que todo el charbagh se convierte en primer plano; el zócalo la levanta del suelo para que la cúpula se lea contra el cielo y no contra los árboles; los cuatro alminares se inclinan mínimamente hacia fuera para leerse verticales en perspectiva. Dentro de la cámara cuadrada achaflanada, el cenotafio de Mumtaz Mahal está exactamente en el eje, y el de Shah Jahan —añadido después, no previsto— queda a su lado: la única asimetría del edificio. El mármol lleva taracea de jaspe, jade y lapislázuli, y las bandas caligráficas del gran iwán están graduadas en tamaño para parecer uniformes desde abajo. La atribución a Ustad Ahmad Lahauri descansa en los escritos persas de su hijo: el nombre más firme, no una certeza.
Wikidata Q9141 · Commons: Taj Mahal (Edited).jpeg · Foto: Yann; edited by Jim Carter · Licencia: CC BY-SA 4.0