
La EPFL quería un único edificio que sustituyera un conjunto disperso de bibliotecas departamentales y diera a la universidad un corazón social informal, y la propuesta ganadora de SANAA en el concurso de 2004 eliminó todos los muros que pudo. El edificio es una sola cáscara continua de hormigón, de unos 120 por 160 metros, plegada en vez de tabicada: el suelo se eleva en colinas artificiales que separan zonas de manera informal y desciende en hondonadas que albergan auditorios, un restaurante y salas de lectura, todo alcanzable caminando sobre una única superficie ondulada en vez de por pasillos. Unos patios ovalados, abiertos directamente en la cáscara, llevan luz natural y aire exterior hasta las hondonadas inferiores. Todo el perímetro está acristalado siguiendo las mismas curvas del suelo, de modo que el edificio se percibe desde fuera como un disco aplanado y plegado apoyado en el terreno y no como un bloque convencional de varias plantas. Los ingenieros de estructuras necesitaron varios años para resolver cómo colar la cáscara de hormigón de doble curvatura como una sola superficie continua; las obras se prolongaron desde 2008 y el centro abrió en febrero de 2010.

Wikidata Q3030047 · Commons: File:Rolex Learning Center, EPFL, Vaud.jpg · Foto: Alexelgayar · Licencia: CC BY-SA 4.0