
El metabolismo proponía que un edificio se comportara como un organismo, con una estructura duradera y piezas sustituibles a medida que se gastan. Nakagin fue el primer ejemplo construido de arquitectura de cápsulas del mundo. Cada cápsula era una caja de acero enteramente soldada de 2,5 por 2,5 por 4 metros —las medidas, señalaba Kurokawa, de una sala de té tradicional—, equipada en una fábrica que también hacía contenedores marítimos, transportada a Ginza y atornillada al núcleo con cuatro pernos, de modo que cualquiera pudiese cambiarse sin tocar las contiguas. Una única ventana circular de 1,3 metros daba a la calle. El sistema nunca se puso a prueba: jamás se fabricó una cápsula de repuesto ni se sustituyó ninguna. El edificio se fue degradando, fracasaron las campañas de recaudación y de protección patrimonial y se demolió en 2022, medio siglo después. Se salvaron veintitrés cápsulas.
Wikidata Q1633586 · Commons: File:Nakagin.jpg · Foto: Jordy Meow · Licencia: CC BY-SA 3.0