
La casa burguesa bruselense de los años noventa del siglo XIX era un tipo fijo: parcela estrecha y profunda, tres piezas en hilera a un lado, corredor y escalera al otro, y en medio un comedor sin ventana. Horta la rompió tratando el centro de la parcela como un vacío iluminado. Colocó donde estaba la pieza oscura un vestíbulo con estructura de acero y luz cenital, enroscó a su alrededor la escalera y dejó que los forjados escalonaran a media altura, de modo que la casa carece de una altura de planta única. El hierro queda a la vista y se vuelve ornamento: columnas esbeltas cuyos capiteles se desflecan en zarcillos pintados que continúan por el mosaico del suelo y el estarcido de los muros, de manera que estructura y decoración son el mismo dibujo. Émile Tassel, científico y profesor universitario, quería un lugar donde dar conferencias, y obtuvo una casa organizada en torno al acto de mirar hacia arriba. Fue protegida en 1976 e inscrita por la UNESCO en 2000.

Wikidata Q1881679 · Commons: File:Victor Horta Hotel Tassel.JPG · Foto: Karl Stas · Licencia: CC BY-SA 3.0