
Vasconcelos trazó los planos después de que el terremoto del 4 de febrero de 1655 derribara el convento franciscano anterior, mientras el maestro de obras Manuel de Escobar dirigía la obra sobre un proyecto pensado, ante todo, para resistir el próximo temblor. La primera piedra se puso el 8 de mayo de 1657; el templo se consagró el 3 de octubre de 1672, cuatro años después de la muerte de Vasconcelos, que nunca lo vio terminado. Su solución fue mantener bajos los muros y pilares de fábrica y cubrir la nave con bóvedas de quincha —caña y yeso sobre un liviano armazón de madera, en vez de bóveda de piedra—, sistema que permitió al edificio resistir los terremotos de 1687 y 1746, que arruinaron bóvedas más pesadas en otras partes de Lima. La fachada barroca de dos torres, reconstruida tras daños posteriores, antecede a un convento cuyas catacumbas, osario de unos 25.000 limeños, siguen siendo uno de los lugares más visitados de la ciudad. El conjunto forma parte del Centro Histórico de Lima, inscrito como Patrimonio Mundial de la Unesco en 1991, y la comunidad franciscana continúa ocupando el convento.
Wikidata Q2404214 · Commons: Iglesia de San Francisco, Lima, Perú, 2015-07-28, DD 70.jpg · Foto: Diego Delso · Licencia: CC BY-SA 4.0