
Jomo Kenyatta encargó el edificio en 1967, cuatro años después de la independencia, como sede de la KANU, y se levantó en tres fases —podio, torre, sala plenaria— hasta terminarse en 1973. David Mutiso, primer africano arquitecto jefe del gobierno keniano, desarrolló el diseño en reuniones semanales con Kenyatta tras recibir el encargo del secretario general de la KANU, Tom Mboya, en 1968, y amplió un esquema inicial de cuatro plantas hasta la torre construida. Karl Henrik Nøstvik, noruego entonces subordinado suyo en el ministerio, se incorporó al proyecto y siguió como consultor privado tras vencer su contrato con el gobierno; los catálogos internacionales atribuyen la obra solo a Nøstvik desde hace tiempo, un relato que Mutiso rebatió toda su vida. La composición es deliberadamente elemental: cuerpos cúbicos para la sala plenaria, un cilindro de tramos cúbicos apilados para la torre de treinta y dos plantas, conos para el anfiteatro y el helipuerto, todo revestido de terracota clara para remitir a la construcción africana anterior. Con 105 metros fue la estructura más alta de Kenia veintiséis años y sigue siendo la imagen de Nairobi.
El centro se encargó como sede de la Unión Nacional Africana de Kenia, el partido que gobernaba el país desde la independencia de 1963 y que fue el único partido legal entre 1982 y la restauración del pluripartidismo en 1991; durante buena parte de ese período el edificio albergó juntas las funciones del partido y las del Estado. El complejo fue constituido como corporación estatal por la Ley de Turismo de 2011, con efecto desde 2012, y en 2013 pasó de llamarse Centro de Conferencias a Centro de Convenciones.
Wikidata Q3272625 · Commons: File:Kenyatta International Convention Centre, Nairobi, by Karl Henrik Nøstvik architect, general.jpg · Foto: IndicibleEspace · Licencia: CC BY-SA 4.0