
El primer convento dominico de Oaxaca había quedado devorado por cuatro siglos de subdivisión —comercios, vecindades, un cine— cuando la Fundación Alfredo Harp Helú lo compró en 2005 y encargó en 2008 su rescate al Taller de Arquitectura de Mauricio Rocha, donde Gabriela Carrillo dirigía los proyectos y con quien la oficina comparte nombre desde 2012. La estrategia fue restar antes que sumar: retirar los añadidos, recuperar cerca del noventa por ciento de los corredores altos y bajos y dejar a la vista, sin restaurar, la piedra del siglo XVI que sobrevivía. Lo nuevo se declara nuevo: volúmenes blancos aplanados con vanos profundamente rehundidos, una cortina de acero y cristal montada por dentro de la arquería del claustro para poder usar el patio todo el año, y un solado de ladrillo abierto por el que crece el pasto. Abrió el 26 de noviembre de 2011.
Wikidata Q16545613 · Commons: File:Centro Académico y Cultural San Pablo 08.jpg · Foto: ProtoplasmaKid · Licencia: CC BY-SA 4.0