
A los veinticuatro años Juan O'Gorman compró dos canchas de tenis escalonadas en San Ángel y levantó en la más baja una casa, nominalmente para su padre. Diego Rivera la vio, le gustó, y el joven arquitecto le ofreció la cancha vecina a precio de costo a cambio del encargo. Lo que se construyó en 1931-1932 son dos bloques en un mismo predio —rojo y blanco para el pintor, azul para Kahlo—, separados y unidos sólo por un puente entre azoteas, todo ello cercado por un seto de órganos. La doctrina se enuncia sin disculpas: losas sin acabado, instalaciones aparentes, aplanado sólo en los muros de ladrillo, cancelería de piso a techo donde un estudio necesita luz del norte y planta baja liberada sobre pilotes esbeltos. O'Gorman lo resumió como el mínimo de gasto y esfuerzo por el máximo de utilidad. Rivera la habitó desde 1934 y murió en el estudio en 1957.
Wikidata Q6033206 · Commons: File:Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo (2566206309).jpg · Foto: Randal Sheppard · Licencia: CC BY-SA 2.0