Pinós estudió en Barcelona y entre 1983 y 1991 llevó un estudio conjunto con Enric Miralles, en el que ambos fueron autores en pie de igualdad del cementerio de Igualada, la escuela La Llauna de Badalona y el campo olímpico de tiro con arco; la autoría de aquellos años es Miralles-Pinós, y leerla como suya en solitario es un error documentado y persistente. Ya sola desde 1991, construyó la Torre Cube de Guadalajara, el CaixaForum de Zaragoza, la Escola Massana de Barcelona y los pabellones Cube en México. Rechaza cualquier etiqueta estilística y describe su método como construir una sección que produzca espacio público, en hormigón volado y plegado que se asoma sobre el terreno en lugar de posarse en él. Recibió el Premio Nacional de Arquitectura en 2021.