Antonio Lasciac (1856-1946) nació en Gorizia, entonces Austria-Hungría, se formó como arquitecto e ingeniero en el Politécnico de Viena y embarcó hacia Egipto para ayudar a reconstruir Alejandría tras el bombardeo británico de 1882. Se quedó sesenta años y murió en El Cairo. El jedive Abbas II lo nombró arquitecto de la corte en 1907; perdió el puesto en la Primera Guerra Mundial por su pasaporte austrohúngaro, y luego volvió y siguió trabajando, invernando en Egipto y veraneando en Gorizia. Su obra alejandrina es europea y ecléctica: la okelle Menasce, la estación de Ramleh, villas para las familias de comerciantes. La cairota se vuelca cada vez más en el vocabulario mameluco y otomano de la ciudad vieja: los palacios de Said Halim Pachá y Tahra, el de Aisha Fahmy y la sede del Banque Misr de 1927.